Las pantallas de pendientes convierten los pedidos en trabajo de almacén. Una muestra lo que hay que preparar y entregar; la otra, lo que se espera recibir. Ambas permiten registrar cantidades parciales sin cerrar antes de tiempo el pedido original.
El almacén gana previsión cuando trabaja desde pendientes y no desde mensajes aislados. Cada confirmación actualiza la situación y deja un rastro consultable para ventas y compras.
Antes de empezar
Los pedidos de cliente y proveedor deben estar guardados con artículos de almacén y cantidades correctas. Si el equipo imprime albaranes o etiquetas, revisa previamente el formato y los datos de entrega.
Qué conviene entender
- Salida pendiente: Representa unidades comprometidas con un cliente que aún no se han entregado.
- Recepción pendiente: Representa unidades pedidas a un proveedor que todavía no han llegado.
- Parcialidad: Permite mover solo una parte y mantener abierta la cantidad restante.
Cómo trabajarlo en Sigpyme
1. Priorizar el trabajo
Filtra y ordena los pendientes por fecha, cliente, proveedor o referencia. El objetivo es preparar una cola realista, no simplemente mostrar todos los pedidos abiertos.
2. Preparar una salida
Selecciona las líneas que se van a entregar, contrasta las cantidades y genera el albarán o las etiquetas necesarias. Confirma solo cuando el material sale realmente.
3. Registrar una recepción
Localiza el pedido del proveedor y anota las unidades recibidas. Si el envío llega incompleto, deja el resto pendiente en lugar de darlo por recibido.
4. Consultar el historial
Utiliza los listados de albaranes y recepciones para reconstruir cada movimiento. Esta consulta resulta esencial cuando pedido, entrega y factura no coinciden a primera vista.
Revisión antes de darlo por terminado
- Las cantidades preparadas coinciden con las físicas.
- Las entregas parciales mantienen el resto pendiente.
- El albarán identifica correctamente al destinatario.
- Las recepciones se vinculan al pedido de origen.
Consejo: si un dato no coincide con la realidad, corrige primero su origen. Los informes y automatizaciones serán fiables cuando las fichas y los movimientos también lo sean.