El Balance de Sumas y Saldos resume por cuenta los movimientos y saldos acumulados. Es una comprobación esencial antes de una declaración o un cierre porque permite verificar el cuadre general y detectar cuentas con saldos poco habituales.
El balance es una herramienta de control, no solo un informe de cierre. Revisarlo con frecuencia acorta las investigaciones y evita acumular errores hasta el final del ejercicio.
Antes de empezar
Elige el periodo que realmente quieres revisar y confirma que se han contabilizado las operaciones pendientes. Un balance puede cuadrar y, aun así, estar incompleto si faltan facturas, cobros o ajustes.
Qué conviene entender
- Sumas del periodo: Muestran el Debe y Haber registrado entre las fechas seleccionadas.
- Saldos acumulados: Incorporan la historia anterior y expresan la posición de cada cuenta.
- Jerarquía: Agrupa auxiliares en niveles superiores para pasar del detalle al resumen.
Cómo trabajarlo en Sigpyme
1. Generar el balance
Selecciona las fechas y consulta. Revisa primero los totales generales y después desciende por grupos y cuentas auxiliares.
2. Buscar señales de alerta
Observa saldos acreedores en clientes, deudores en proveedores, bancos negativos inesperados o cuentas puente que no deberían conservar saldo.
3. Localizar el origen
Si existe un descuadre, abre los asientos indicados y revisa sus apuntes. Para saldos anómalos, utiliza el Mayor de la cuenta hasta encontrar el movimiento responsable.
4. Corregir y volver a validar
Realiza la corrección en el documento o asiento adecuado y genera de nuevo el balance. Conserva la revisión como parte del procedimiento mensual o trimestral.
Revisión antes de darlo por terminado
- Debe y Haber totales coinciden.
- No faltan operaciones del periodo.
- Los saldos anómalos tienen explicación.
- Las correcciones se verifican en una nueva consulta.
Consejo: si un dato no coincide con la realidad, corrige primero su origen. Los informes y automatizaciones serán fiables cuando las fichas y los movimientos también lo sean.