Verifactu y factura electrónica no son lo mismo
Son dos normativas diferentes, y eso está generando mucha confusión
En los últimos meses se ha hablado de Verifactu, TicketBAI, factura electrónica… y todo al mismo tiempo. Es normal que al final no quede clara la diferencia que hay entre cada una de ellas. Mucha gente ha metido Verifactu y la factura electrónica en el mismo saco, como si fueran lo mismo.
Pero son dos normativas distintas: nacen de leyes diferentes, con objetivos y calendarios propios. Confundirlas puede llevarte a tomar decisiones equivocadas, como cambiar de programa a destiempo o pensar que estás cumpliendo la normativa cuando en realidad es todo lo contrario.
Vamos a separarlas y a explicar con calma en qué consiste cada una.
Verifactu: regula el procedimiento de facturación y el programa
Verifactu nace de la Ley Antifraude y se desarrolla en el Real Decreto 1007/2023. Su objetivo es combatir el fraude fiscal. Lo importante de Verifactu es que no regula el formato de la factura que recibe tu cliente, sino el procedimiento de facturación y el programa que la genera.
Esto es lo que debe hacer tu software de facturación:
- Asignar a cada factura un identificador único e inalterable.
- Mantener una trazabilidad completa (una factura emitida no se modifica: se corrige con una rectificativa).
- Generar una huella digital y un código QR verificable.
- Poder remitir los registros a la Agencia Tributaria.
¿A quién afecta? A todas las empresas que facturen menos de 6 millones de euros al año, sin importar quién sea el destinatario. Cubre tus facturas a otras empresas (B2B), a particulares (B2C) y a la administración (B2G). Eso sí, solo afecta a las facturas que tú emites, no a cómo recibes las facturas de tus proveedores.
Sus fechas de obligatoriedad, tras el último aplazamiento, son el 1 de enero de 2027 para sociedades y el 1 de julio de 2027 para autónomos y el resto. Si no usas un programa informático y trabajas con Excel, en principio no tendrías por qué pasarte a Verifactu; pero Hacienda no ha confirmado ni descartado que ese sistema sea válido, así que ante una inspección cabe la posibilidad de que te sancionen por no cumplirlo.
Factura electrónica B2B: regula la factura
La factura electrónica obligatoria entre empresas nace de la Ley Crea y Crece (Ley 18/2022) y se desarrolla en el Real Decreto 238/2026, de 25 de marzo, publicado en el BOE el 31 de marzo de 2026.
Aquí el objetivo es otro: digitalizar las relaciones comerciales y controlar que la factura sea válida. Se busca que toda factura que se emita sea real, que cumpla con los formatos apropiados y que circule en un formato que se pueda gestionar y controlar de forma automática.
Qué implica:
- Las facturas entre empresas deben emitirse en un formato electrónico estructurado (como Facturae, UBL o CII), no en PDF ni en papel.
- Habrá que comunicar los estados de la factura (por ejemplo, el pago o el rechazo) a través de la solución pública.
- Existirá una solución pública gratuita de la AEAT, además de plataformas privadas.
¿A quién afecta? Solo a las operaciones B2B, es decir, entre empresas y profesionales. Las facturas a consumidores finales (B2C) quedan fuera, y las facturas a la administración (B2G) ya tienen su propio canal desde hace años.
Sobre las fechas conviene ser prudente. El Real Decreto ya está en vigor, pero los plazos no empiezan a contar hasta que se publique la Orden Ministerial que regula la solución pública. Según el borrador de esa Orden, la entrada en vigor está prevista para el 1 de octubre de 2026, y desde ahí se contarían 12 meses para las empresas de más de 8 millones de euros y 24 meses para el resto (la mayoría de pymes y autónomos).
Ojo con estas fechas: son las del borrador de la Orden. El calendario definitivo solo se confirmará cuando la Orden se publique en el BOE. Si se retrasa, todo el calendario se mueve con ella.
Eso significa que vas a tener que cumplir con las dos
Verifactu y la factura electrónica no son excluyentes: son complementarias. Cumplir con una no te exime de cumplir con la otra. Puedes tener un software perfectamente adaptado a Verifactu (con su huella, su QR y su envío a Hacienda) y aun así no estar emitiendo tus facturas electrónicas en el formato que exigirá la Ley Crea y Crece.
El lado bueno es que ambos sistemas reman en la misma dirección: una facturación digital más ordenada y más trazable.
Cómo un ecosistema conectado te prepara para ambas
Aquí está el riesgo real: afrontar cada normativa por separado, con herramientas distintas, y acabar migrando dos veces. Ese es el error que buscamos evitar trabajando con un ecosistema conectado y adaptado a ambas normativas.
Cuando tu facturación no vive aislada, sino conectada con tus clientes, cobros y contabilidad dentro del mismo entorno, adaptarte a cada nuevo requisito deja de ser un quebradero de cabeza y pasa a ser un paso más dentro del mismo sistema.
SigPyme está preparado para trabajar con Verifactu, y su enfoque conectado te deja en la mejor posición para afrontar la llegada de la factura electrónica sin tener que cambiar de programa a mitad de camino. La idea de fondo es sencilla:
- ✔ Un único entorno para toda la gestión de tu empresa: clientes, facturación, stock, albaranes, cobros y contabilidad.
- ✔ La facturación conectada con el resto del negocio, no en un programa aparte ni dividida en módulos.
- ✔ Preparado para Verifactu y TicketBAI, y pensado para acompañarte en la llegada de la factura electrónica.
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